El día 28 de octubre, ocurre el eclipse de Luna en Tauro a 5º. Este eclipse estará activando principalmente los primeros grados de signos fijos. Prestar especial atención a las cartas astrales que tengan planetas en signos fijos, especialmente en el primer decanato.
Dado que estamos en temporada de eclipse, sus efectos tendrán repercusión a medio, largo plazo, por lo que forma parte de un proceso gradual.
Este eclipse de Luna en Tauro marca el cierre de la serie de eclipses en el eje Tauro-Escorpio, que combina la necesidad de seguridad y estabilidad, con la necesidad de transformación y cambios profundos.
Es esencial reflexionar sobre los procesos que se estaban experimentando hace un año o más en relación con cualquier cambio en la búsqueda de estabilidad y la forma en que se enfrentan procesos intensos. También es importante considerar cómo se ha evolucionado internamente y cómo estas novedades se ajustan a la vida externa.
En general, este es un momento propicio para evaluar la estabilidad antes de lanzarse hacia el cambio. Abrazar lo nuevo requiere investigación, a menos que ese cambio sea absolutamente necesario o que ya se haya estado planificando.
A nivel particular, es esencial evaluar cualquier cambio o falta de movimiento en procesos que involucran viejas dinámicas de las cuales es difícil escapar. En este sentido, este es un excelente momento para considerar terapias que ayuden a atravesar estos procesos.
Además, es importante planificar metas a medio plazo y cómo esto se relaciona con objetivos de vida a largo plazo.
La Luna en Tauro
Dado que es un eclipse de Luna, destacan las oposiciones, lo que sugiere la interacción de dos energías opuestas que quizás sean complementarias. Una de estas energías busca la estabilidad, la practicidad y puede estar relacionada con un apego a lo material, resistiéndose al cambio.
Otra de estas energías busca la transformación, la iniciativa y puede implicar una lucha intensa, con emociones profundas que deben gestionarse. No se trata de decantarse de un lado u otro, más bien es integrar ambas energías de la mejor manera posible.
Dado que es un eclipse en Tauro, el tema central es la necesidad de seguridad y comodidad en la vida, donde se valora la estabilidad emocional y la conexión con los placeres. Se busca seguridad en las relaciones y en el entorno material. Dado que la Luna está en conjunción con Júpiter en Tauro, existe un deseo de estabilidad, bienestar y disfrute de la vida, buscando un sólido apoyo.
Venus, como regente del eclipse
Venus, uno de los mediadores de este eclipse, se encuentra en Virgo, y desempeña un papel destacado en este eclipse como regente de Tauro. Esto lleva a una expresión práctica y detallada, donde se valora la armonía a través de la eficiencia y el servicio, buscando lo útil. Además, Venus está en aspecto con los tres transpersonales…
En trígono a Urano en Tauro, lo que agrega el deseo de seguridad con la intención de liberarse de lo convencional. Este aspecto puede conducir a algún tipo de cambio, quizá inesperado, en los sistemas de valores, sobre la comprensión de la estabilidad.
Venus también está en oposición a Neptuno en Piscis, lo que conecta con una profunda dimensión emocional, donde los intereses se entrelazan con los de los demás. Esto puede generar sentimientos de comprensión y empatía, pero también de vulnerabilidad, lo que dificulta asumir responsabilidades.
Y en trígono a Plutón en Capricornio, el otro regente del eclipse, lo que trae estructura y determinación en procesos materiales, tangibles, que se quieren lograr a largo plazo.
El lado de Escorpio
En el otro lado del eclipse, encontramos el Stellium en Escorpio. Durante estos días, se muestra una fuerte voluntad, con la capacidad de enfrentar desafíos con determinación. Es un momento propicio para impulsarse hacia un cambio más bien planificado. Donde es crucial dejar atrás procesos intensos, para poder acercarse a una estabilidad real.
Marte, uno de los regentes de Escorpio, como parte del eclipse, indica decisión y pasión en la búsqueda de objetivos. No obstante, es importante considerar en qué batallas uno se involucra, evitando cualquier grado de impaciencia o imposición, para aprovechar así al máximo el potencial que este eclipse que trae a medio-largo plazo.
Otro mediador junto a Venus, de este eclipse, es Saturno en Piscis, que hace trígono a la parte Escorpiana. Trae la necesidad de persistencia y objetividad, a pesar de esa sensibilidad que se puede despertar, donde es importante tener unos objetivos claros.
Por último, Lilith recibe activaciones armónicas por ambos lados de esta Luna llena. Es un buen momento para centrarse en procesos de autocrítica, donde se busca la perfección obsesiva o la dificultad para expresar las propias necesidades y deseos de manera directa.
Si quieres saber cómo afectará a los signos este eclipse revisa el siguiente enlace.




