En astrología los últimos grados se refiere a la posición de los planetas o puntos importantes de la carta astral en los últimos grados, ya sea de un signo zodiacal o casa astrológica.
Últimos grados de un signo
Los últimos grados de un signo pueden tener ciertas características especiales o intensificar las energías asociadas con ese signo en particular.
Cuando un planeta está en los últimos 5 grados de un signo, se considera que la energía de ese planeta tiene unas características en particular, pudiendo manifestar la energía de ambos signos. Esto ocurre a partir del grado 25, el planeta puede manifestar una dinámica diferente, absorbiendo también la energía del siguiente signo.
Sin embargo, es importante recordar que el planeta está en el signo que ocupa y tiene su significado en ese lugar específico. Aunque se puede percibir una mezcla entre ambos signos, esto será más cierto si el planeta de finales de signo es un planeta personal, ya que su movimiento es más rápido.
Si el planeta que está en los últimos grados es uno de los planetas lentos, principalmente los transpersonales, estos tienen un movimiento más lento.
Grado 29
En astrología, el grado 29 tiene una consideración especial y se vincula con algo trascendental. Se cree que la energía de ese planeta se vive de manera única y peculiar.
Este grado 29 no se asimila fácilmente de primeras, posee un potencial para desarrollar algo único, independiente de las influencias externas, y puede adquirir una habilidad particular mediante el aprendizaje e investigación.
En astrología kármica, cuando un planeta se encuentra en el grado 29 en una carta natal, tiene una consideración especial y se interpreta como algo que se lleva de vidas anteriores.
Puede ser equiparable a tener una tarea pendiente, y la vivencia puede asemejarse a la de un planeta retrógrado. El planeta no logra integrar plenamente la energía del signo en el que se encuentra debido a experiencias pasadas que dificultan dicha integración.
Si alguien que no cree en vidas pasadas puede buscar en su historial experiencias que dificulten la vivencia de la energía de esa casa o planeta, trabajar con la energía de ese planeta puede llevar a un desarrollo significativo.
Progresiones secundarias
En progresiones secundarias, cuando un planeta cambia de signo, ese cambio es muy relevante.
Cuando el Sol progresado cambia de signo, el año anterior al cambio representa un periodo de recogida de experiencias muy significativas, un año introspectivo, ya que estará transitando ese grado 29.
Además, el primer año en el nuevo signo será un tiempo de integración, similar a un embarazo, donde se asimila lo aprendido del signo anterior y se gesta algo nuevo.
Todo este periodo puede implicar cambios considerables en la vida, aunque también puede ser estresante, con una sensación de soledad y desubicación. Se viven experiencias difíciles de gestionar, marcando la preparación para una nueva etapa y la despedida de lo antiguo.
Si deseas obtener más información sobre el Sol progresado, te invito a leer un artículo específico sobre el tema.
Últimos grados en una casas
Si se habla de los últimos grados de una casa astrológica, esto también tiene un significado en particular. Los planetas tienen mayor o menor fuerza según el lugar que ocupan en una casa, siendo más fuertes cuando se encuentran en el centro.
Desde la perspectiva de la astrología psicológica, la presencia de un planeta en los últimos grados de una casa sugiere dinámicas emocionales y psicológicas intensificadas.
Esto puede conducir a una mayor conciencia y profundización en las cuestiones relacionadas con esa área específica de nuestra vida, proporcionando una base sólida para el crecimiento personal.
Si se trata de un planeta que está en tránsito, principalmente planetas lentos, esto implica la conclusión de lecciones o experiencias particulares asociadas con esa parte específica de nuestra vida.
La energía de este planeta sugiere un periodo propicio para la reflexión y evaluación psicológica. Durante este tiempo, es probable que se revise y se asimile las experiencias pasadas con esa área específica de la vida, antes de abrirse a lo que vendrá.




