Los planetas retrógrados son un fenómeno astrológico que ocurre cuando, desde la perspectiva de la Tierra, un planeta parece moverse hacia atrás en el cielo.
Los planetas siempre se mueven en una misma dirección, sobre su propia órbita, pero debido a la distancia entre los planetas y a su giro alrededor del Sol, desde la Tierra no siempre tenemos la misma perspectiva sobre cada uno de ellos. Es por esto que, en determinados momentos, parece que los planetas se mueven hacia atrás.
Todos los planetas tienen un ciclo de retrogradación, excepto las Luminarias, que no retrogradan.
Cuando los planetas empiezan a retrogradar, cada retrogradación invita a perfeccionarnos, a realizar un proceso de introversión y meditar sobre cuál es nuestra situación, revaluar, estar más tranquilos y evitar correr.
Realmente hay momentos durante el año en los que parece que la energía nos invita a movernos con determinación y, en cambio, hay otros momentos que son más de avanzar poco a poco.
Cuando los planetas están retrógrados, es entonces cuando la energía frena, desacelera y nos insta a reflexionar sobre el camino recorrido.
Planetas retrógrados en la carta natal
En una carta natal, es normal que haya algún planeta retrógrado, incluso varios. Con estos planetas, se viven experiencias que hacen que la energía no fluya. Esto implica que la persona experimenta la expresión del planeta primero internamente, a través de un proceso introspectivo que invita a meditar antes de actuar y aprender a decidir.
La influencia del planeta retrógrado se experimenta de manera diferente en comparación con cuando está directo. Cada planeta retrógrado tiene asociados significados y simbolismos específicos.
Los planetas personales, Mercurio, Venus y Marte, tienen una temporalidad en la retrogradación particular. El resto de los planetas retrogradan cada año durante unos meses.
Aquí hay una breve descripción de lo que representa cada planeta retrógrado:
Mercurio es el planeta retrógrado por excelencia; su retrogradación ocurre aproximadamente tres veces al año. Se relaciona con procesos mentales y burocráticos. Nacer con un Mercurio retrógrado implica una tendencia a la introspección, a pensar, dudar y analizar las cosas antes de actuar.
Venus retrograda cada año y medio. Los periodos de retrogradación de Venus se vinculan con procesos sentimentales. En la carta natal, una Venus retrógrada refleja la capacidad que se tiene de entregarse al amor y disfrutar de los placeres de la vida. Puede costar expresar ciertos sentimientos o hacerlo con mesura.
Marte retrograda cada dos años. En el caso de Marte, si toca algún punto de la carta, se puede sentir que la energía de acción no fluye o se encuentran obstáculos para alcanzar objetivos. Un Marte natal retrógrado afecta la manera en que se acciona hacia objetivos personales, con la energía y la líbido descompensadas.
Júpiter retrógrado puede hacer que se vean las cosas de manera negativa, cuestionando el sistema de creencias. Un Júpiter natal retrógrado afecta las creencias, la conexión con la vida, la fe y la esperanza. Fácilmente, hay gusto por lo intelectual, buscando la perfección en el conocimiento.
Saturno retrógrado sirve para revisar el trabajo realizado. Quizá se necesiten nuevas formas de organización o reevaluar estrategias más eficientes cuando Saturno está retrógrado. Un Saturno natal retrógrado es una persona que ha aprendido a sustentarse sola, siendo responsable y disciplinada.
Urano puede frenar la expresión de la individualidad. En un inicio, uno se esfuerza por ser normal, quizá no se le permitió en su momento expresar su diferenciación.
Neptuno conecta con procesos introspectivos, espirituales y místicos. Es un trabajo de indagación en lo profundo y sutil. Pueden surgir temas adictivos y verdades a medias que hacen dudar de uno mismo.
Plutón retrógrado en la carta natal se conecta con lo oscuro, temas tabú y el uso adecuado del poder. Es gestionar qué tipo de vivencias se deja entrar en la vida, pudiendo llegar personas oscuras o esa energía mostrada por uno mismo.




